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JOAQUIN DE FIORE

 

Nacido a mediados del Siglo XII, Joaquín, ingresó muy joven en la Orden del Cister. Era piadoso y sencillo, gozaba de una gran energía interior, cosa que le permitió fundar el Convento de Fiore, en Calabria, después de haber ocupado el cargo de abate del Cenobio de Corazza.

Este monje fue considerado en su tiempo como el profeta mas grande desde los apóstoles de Cristo. Tal era su fama que Reyes y Nobles se acercaban al monasterio siciliano para escuchar los consejos y las videncias del Abate.

Se puede citar que a las puertas del citado convento llegó Ricardo Corazón de León en busca de respuestas para sus lides, y de que el monje recibió protección papal de los tres Papas que reinaron en su tiempo.

En 1180 tuvo acceso a las famosas y enigmáticas "Profecías de San Cirilo", un fraile carmelita griego, que anunciaba denodadamente el Fin de la Iglesia y del mismísimo Papado. Existía una leyenda que aquellas profecías habían sido traídas a Cirilo por un ángel y grabadas en dos tablillas metálicas.

Algunos meses después, durmiendo en la noche de Pascua, Joaquín de Fiore, experimentó un resplandor interior que según sus propias palabras le iluminó la mente y le permitió ver los misterios de las escrituras y el sentido de las profecías bíblicas. Según ellas la Cátedra de San Pedro iba a ser ocupada por el Anticristo. Pudiendo haberse haber ganado abiertamente las Iras de la Iglesia y un claro enfrentamiento con el Papado, este jamás se produjo y en su muerte en 1202 fue venerado, no como un santo, pero si como un buen católico.

Escribió una "Summa Profética" llamada "El Evangelio Eterno" y variados ensayos y comentarios sobre ciclos proféticos anteriores. Su "Evangelio Eterno" ge uno de los primeros libros impresos en Occidente.

Profetizó "El Fin de la Cristiandad" y el desplome de la Autoridad Papal con palabras apocalípticas y terminantes:

"Roma, ciudad privada de toda disciplina cristiana, es el origen de todas las abominaciones de la cristiandad"

Profetizó el fin del Poder Musulmán, la llegada del Anticristo y el fin de la Historia.

En sus profecías auguró que la humanidad estaba destinada a atravesar tres periodos relacionados respectivamente, con las figuras de la Trinidad. El primer periodo, había sido el del Padre y correspondía a la Era anterior a Jesucristo, inspirado por el Antiguo Testamento y la Ley Mosaica. El periodo siguiente era el periodo del Hijo, relacionado con el Nuevo Testamento que abarcaría un periodo de 1300 años, regido por la Iglesia. Este periodo coincidía mas o menos con la época de Joaquín de Fiore, su ocaso marcaría el fin de la Cristiandad. Y bien cierto ge que se trató de una época turbulenta y obscura con rasgos milenaristas, ya que hubieron guerras, epidemias, desastres naturales, secesión económica y se produjo el Cisma de la Iglesia Ortodoxa. Para terminar por 700 años previos al advenimiento de la Era del Espíritu Santo. También predijo que después habrían guerras y catástrofes naturales, abriendo paso a una "Edad de Oro".

Hablaba de tres estadios que devendrían a la tierra en su Evangelio Eterno. En el primer estadio el mundo fue de los esclavos, el segundo de libres y el tercero una verdadera comunidad de amigos. En el primero dominó la Ley, en el segundo la Gracia, en el tercero una profunda ampliación de la Gracia.

Pero lo que verdaderamente quería expresar Joaquín de Fiore, era que solamente en la Tercera Era, la del Espíritu, se realizarían los misterios del Nuevo Testamento. Seria una Edad de Perfección, precedida de catástrofes, que seria de finalidad purificadora, y gracias a ellas los hombres olvidarían el pecado y tomarían un camino recto.

«Pedro desaparecerá ante Juan para que el Reino del Espíritu Santo sea el Reino de los Libres......>>