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LOS GNÓSTICOS Y LOS APÓSTOLES Comparaciones De todo esto se infiere que los gnósticos eran mucho más cultos que los apóstoles y estaban mejor versados en la doctrina caldea y aun en los mismos dogmas de la religión judía; al paso que la ruda ignorancia de los apóstoles les llevaba a valerse en las discusiones de dicterios tan soeces como “bestias brutas”, “marranos”, “perros” y otros denuestos tan prodigados por Pedro. De entonces a ahora esta agresividad ha llegado a las cumbres de la jerarquía sacerdotal, pues no obstante haber dicho el Fundador del cristianismo que todo aquél que llamare “raca” a su hermano, reo es de pecado, todos los jerarcas romanos, desde el pescador de Galilea hasta los opulentos pontífices del día, porfiaron en zaherir cáusticamente a sus adversarios de tal modo que, por último, se revuelve Lutero contra ellos exclamando: Todos los papistas son borricos. Tanto da que estén cocidos, asados, fritos, desollados o en jigote. Siempre serán borricos. Por su parte, Calvino calificaba a los católicos de “perros malignos, cuyos insolentes ladridos corrompen el sentido de las Escrituras”. El doctor Warburton tilda de “farsa impía” la religión papista, y en cambio, Dupanloup asegura que el culto sabatino protestante es la “misa del diablo”, de la que todos los clérigos de la secta son “ministros ladrones. La misma ignorancia y torcido espíritu de investigación movió a la Iglesia cristiana a conferir a sus lumbreras títulos pertenecientes a los gnósticos, como por ejemplo, cuando a Pablo le llaman vaso de elección, sobrenombre propio del heterodoxo Manes. Lo mismo ocurre con las invocaciones a la Virgen María, copiadas de las religiones egipcia e induísta, según demuestra el siguiente cuadro sinóptico:
LETANÍAS COMPARADAS
Las monjas del catolicismo, con el voto de castidad, tuvieron su precedente en las consagradas a Isis, en Egipto, a Vesta en roma y a Nari en la India, donde todavía subsisten las devadasis o religiosas consagradas al culto de la virgen Nari, que viven conventualmente en riguroso celibato. Pero volviendo a nuestro tema, echamos de ver que si bien la teología cristiana toma la doctrina de los ángeles y arcángeles de la Kábala oriental, de que la Biblia mosaica es a modo de alegórica pantalla, olvida en el remedo el orden jerárquico de las emanaciones, pues los querubines y serafines de que aparecen rodeadas las imágenes pictóricas de la Virgen María son entidades equivalentes a los elohimes y benielohimes de los hebreos y pertenecen al Jezirah o tercer mundo, según la Kábala inmediatamente superior al Asiah o cuarto e ínfimo mundo donde moran los clipotes presididos por Belial. Dice Ireneo, al explicar a su modo las herejías de los dos primeros siglos, que “según los herejes, únicamente el Hijo unigénito, el Nous puede conocer al Propator”, como así llamaban los valentinianos al perfecto Eon preexistente a Bythos. Este concepto del Propator es también cabalístico, según se infiere del siguiente pasaje: "Senior occultatus est et absconditus. Microprosopus manifestus est et non manifestus". La teogonía hebrea considera la suprema Divinidad como una abstracción, “sin forma ni existencia ni semejanza con cosa alguna” . Por su parte Filo Judeo llama al creador el “Logos cercano a Dios” o “segundo Dios” que es la “Sabiduría de Dios” . Según el esoterismo hebreo, Dios es NADA y no tiene nombre, por lo que se le llama En-Soph. Por otra parte, el Evangelio atribuido a San Juan se muestra acorde con los valentinianos al decir: No porque alguno ha visto al Padre, sino aquél que vino de Dios, éste ha visto al Padre. De este pasaje se infiere la ligereza con que la Iglesia cristiana condenó a los gnósticos por negar que Jehovah fuese el mismo Dios manifestado a Moisés y los profetas. Además invalida este pasaje cuantos argumentos levantó Pedro contra Simón el Mago, pues, según las Homilías, dice éste: Nadie ha visto al Padre sino Jesús que de Dios es. De esto se colige que o bien el autor del cuarto Evangelio nada supo de las Homilías o que no fue Juan el amigo y compañero de Pedro a quien tan palmariamente contradice en este punto. De todos modos, el citado pasaje, como otros varios que pudieran añadirse, descubre las relaciones del cristianismo con la Gnosis y la Kábala. PLAGIOS DEL CRISTIANISMO El dogma, la moral y el ritualismo de la religión cristiana están tomados del induísmo y budismo, al paso que las ceremonias, ornamentos sacerdotales y pompa cultual derivan del lamaísmo o budismo tibetano. Los monasterios católicos son remedos serviles de los del Tíbet y de la Mongolia, aunque los exploradores y misioneros que visitaron los países budistas achacaron el plagio a los tibetanos y mongoles, que son precisamente los plagiados, según nos dirá la página histórica que sobre el particular ha llegado el tiempo de escribir. Extractado de "Los misterios de la ciencia y teología antigua y moderna" de Helena Petrona Blavatsky.
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FOTOGRAFÍAS
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Calvino, era un cristiano que creía en la Iglesia una, santa, católica, aunque prefería decir universal y apostólica.
Ireneo, por ejemplo, un discípulo de Policarpo el mártir, quien a su vez fue instruido por los Apóstoles. Ireneo Prevé el juicio final de Dios y la retribución en términos de los capítulos 20 y 21 del Libro de La revelación.
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